jueves, 24 de septiembre de 2009

El Arte Marcial Más Allá de las Acrobacias.


¿Escalar paredes?, ¿saltar desde 7 metros?, ¿dar patadas a la velocidad de un rayo?, ¿ser capaz de tronchar una vara larga con la espalda?, ¿tumbarse y levantarse del suelo como si uno tubiese un resorte en la espalda?, ¿golpear y deshacer del adversario como si fuera un saco de patatas?... Observa, observa este vídeo atentamente.




Claro, espectáculos como este han hecho que nosotros, los que vivimos a unos cuantos miles de kilómetros de Oriente nos hayamos quedado en la superficie de las artes marciales. Cuando reducimos un arte marcial, sea el que sea, a "arte de lucha", nos perdemos una parte muy importante e interesante: "el arte marcial como camino o vía de conocimiento, sabiduría y transcendencia".

Un hombre o una mujer que sólo desarrolla sus habilidades físicas y motrices (la velocidad, la fuerza, la resistencia, la flexibilidad...) es un atleta. Un ser humano incompleto. El Hombre es algo más que un cuerpo.

Un ser humano que sólo se dedica a cultivar su espíritu es un monje. También está incompleto. El Hombre es algo más que un alma o un espíritu.

El ser humano para estar completo, para hacer realidad todo su potencial necesita cultivar todas las dimensiones que lo consituyen:
  • La física.
  • La psíquica.
  • La emocional
  • La espiritual.

Un arte marcial es un camino o vía para el desarrollo íntegro del ser humano. Esto es importante.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Pasión por el Tai Chi.

"Artículo dedicado a Josué Ávila Molina (Costa Rica),
fiel lector de este blog y gran entusiasta del tai chi.
Gracias Josué por compartir con todos nosotros estas imágenes "
.



(Posición Ma Bu por Josué Ávila Molina).


Pasión, interés, ganas, motivación, entusiasmo,... llámalo “X”. Pero sin ello, más tarde o más temprano, abandonarás la práctica del tai chi. Por tanto, dime, ¿no merece la pena tenerlo presente y cuidarlo como se cuida una plantita en la maceta, para que crezca y dé sus frutos? ¿Qué te mueve a practicar tai chi?, ¿qué te motiva?, ¿por qué practicas tai chi? ¿cuáles son las razones que te llevaron a aprenderlo? Piénsalo...

En ocasiones me quedo embobado, absorto, observando a los nuevos alumnos, principiantes, y me pregunto ¿qué les habrá llevado a practicar tai chi? Algunos reflejan en sus ademanes, en su forma de actuar y de moverse un interés muy especial, están deseando aprender. Me recuerdan a mi mismo en mis principios. Es entonces cuando descubro, un tanto sorprendido, que ese entusiasmo por saber más de antaño ha cambiado. Con los años de práctica mi motivación ha cambiado. ¡Aaaahhh! interesante, la motivación puede cambiar.... curioso, ¿no?.



(Cortesía de Josué Ávila Molina).


Sí, con los años he aprendido algunas cosas. Comencé practicando tai chi para aprender a defenderme. Así que presté mucha atención a todo el tema de las técnicas de defensa personal. Además, deseaba estar fuerte y, para ello, entrenaba la musculatura con todo tipo de ejercicios de fortalecimiento: abdominales, lumbares, flexiones de brazos...etc. Además de ir al gimnasio, entrenaba por mi cuenta fuera de horario en el parque situado detrás de mi casa para ponerme “cachas”.

Mirando atrás en el tiempo, repasando mis motivaciones, veo que tras esta primera etapa vino otra. Esta más tranquila y comedida. Mi mayor motivación fue, tras algunas lesiones sufridas en mi trayectoria como deportista, tratar de conservar la salud, la condición física y mantenerme un poco en forma. Nada que ver con mi etapa anterior. Seguí practicando tai chi (esto siempre), pero centrando más la atención en la perfección de la postura y movimientos. Mi entrenamiento se hizo un poco más “interno”. Además de la postura correcta, me interesaba aprender bien a coordinar la respiración con cada movimiento y la aplicación exacta en el cuerpo del adversario de las distintas técnicas de ataque y defensa.

Ahora veo que, tras esta segunda etapa, surgió una tercera. Mi interés se centró especialmente en la creatividad. Busqué hacer “mi propio tai chi” aprovechando toda la experiencia acumulada por los años de práctica. Fusioné varias disciplinas: el tai chi (estilos Yang y Chen), el kung-fú (estilo You Jen Kuen) y el Aikido (sólo algunos conceptos). El resultado de esta mezcla de artes marciales y estilos está lejos de ser algo complejo o complicado; al revés. Siempre busque (y lo sigo haciendo) la sencillez. Pienso que hacerlo difícil, es fácil; y que lo difícil es, precísamente, hacerlo fácil.



(Posición You Deng Jiao por Josué Ávila Molina).


Hoy por hoy, me encuentro en una fase distinta a la anterior. Ahora mi interés está centrado en la energía. Busco aplicar siempre La Ley del Mínimo Esfuerzo a todas y cada una de las posturas y técnicas de tai chi que realizo sin perder por ello ni un ápice de eficacia. Además, he ampliado el radio de acción del tai chi a otros ámbitos de mi vida. Deseo transferir lo aprendido por la práctica al máximo de actividades que desarrollo y llevo a cabo en mi vida cotidiana: desde escribir o fregar los platos sucios a las explicaciones que doy a mis alumnos en las clases.

Progresivamente, mi tai chi se ha ido haciendo más interno, más suave, más cómodo y personalizado, pero también más eficiente. Sin prisa, pero sin pausa la práctica del tai chi se ha ido transformando en algo más que un sistema de defensa personal o un método para conservar la salud, se ha convertido en una filosofía de vida, en un camino para aprender a vivir conmigo mismo y con los demás y para aprender a desenvolverme en esta vida de un modo más consciente y satisfactorio.

Por tanto, la motivación, el interés y las ganas de tai chi ha ido cambiado y fluctuando a lo largo de toda mi trayectoria en este mundo de las artes marciales. Esta es mi historia, pero seguro que tú tienes la tuya propia. Párate a pensarlo y plantéate lo siguiente: Tus razones o motivos para practicar tai chi ¿tienen la fuerza sufiente como para imaginarte a tí mismo/a practicándolo de viejito/a? Buena pregunta, ¿no crees?


“El Tai Chi es un arte para toda la vida”.


sábado, 19 de septiembre de 2009

La Repetición como Método de Enseñanza en el Tai Chi.





El método de enseñanza-aprendizaje por repetición es, junto con el ensayo-error, uno de los métodos más antiguos y empleados aun hoy día en diversos ámbitos y circunstancias. Así, repetir una y otra vez una secuencia de movimientos es la forma más empleada, con diferencia, cuando se aprende tai chi chuan, especialmente las formas (taolu).

Ventajas de la repetición.
En una primera fase, repetir ayuda a quedarnos con la secuencia de movimientos a realizar y a ir enlanzando unas secuencias a las siguientes para, finalmente, acabar por aprender completamente la forma. Además, repetir favorece el desarrollo de la memoria, nos ayuda a interiorizar el orden, el nombre de cada movimiento, etc. Finalmente, repetir nos permite corregir errores de movimientos, ajustando y perfeccionando cada uno de ellos, progresivamente.

Más adelante, en una fase posterior, dominados e interiorizados ya cada uno de los movimientos que componen una forma, la repetición nos ayuda a desconectar con el cuerpo y los movimientos que estamos ejecutando, para desvanecernos y conectar con otras, llamémoslas, “realidades”. Entramos así en una dimensión más allá del aquí y ahora, más allá del espacio-tiempo. Es entonces cuando el tai chi se convierte en un método de meditación: “La Meditación por el Movimiento”.

Desventajas de la repetición.
Los alumnos/as se quejan con frecuencia de que repetir y repetir les aburre. No entienden por qué tienen que repetir una y otra vez algo que ya saben hacer. Lo ven como una limitación injusta, un freno contra el que se oponen y se resisten. Les crea una terrible sensación de estancamiento y de no-progresión en su nivel de aprendizaje que les lleva, incluso, a cuestionar los métodos de enseñanza empleados por el monitor o maestro de tai chi.

Es normal que sientan esto. Esta sociedad nuestra en la que nos hallamos todos inmersos ha creado (y lo sigue haciendo) en nosotros necesidades muy importantes a la hora de mantener la atención y aprender:

  • La necesidad de estímulos diversos; es decir, de realizar tareas variadas que rompan la monotonía.
  • La necesidad de estímulos intensos; es decir, de actividades con la suficiente fuerza para mantenernos alerta y atentos.
  • Y la necesidad de resultados inmediatos, a corto plazo, que nos mantengan motivados.

El problema.
Los maestros y monitores de tai chi se encuentran ante un problema serio. Porque lo que está claro es que si los alumnos/as se aburren continuamente durante las clases de tai chi, es más que problable que acaben abandonando la práctica. Y, claro, esto no conviene en absoluto. Por el contrario, una utilización insuficiente de la repetición como método de enseñanza-aprendizaje implica y conlleva una limitación severa de las ventajas anteriormente mencionadas. Entonces, como monitores o maestros de tai chi, ¿qué hacer?, ¿cómo solventar este problema?

Alternativas y soluciones.
Soy consciente que en otras entradas anteriores publicadas en este blog propuse y defendí actividades paralelas y métodos alternativos como la variedad de tareas y el trabajo con la creatividad para no caer en la rutina ni el hastío. Ahora, sin embargo, y dada la importancia de la repetición como método de enseñanza-aprendizaje, trataremos de encontrar soluciones para trabajarla sin rehuirla ni mirar para otro lado.
  • Comprender las ventajas que conlleva la repetición. Recordarlas e insistir en ellas.
  • Tan importante como la meta es el camino realizado. Fijarse más en “hacerlo bien ahora” que en el camino que aún nos queda por recorrer.
  • Plantear pequeños retos, desafíos, para descubrir mientras ejecutamos o repetimos un mismo movimiento o secuencia diferencias sutiles centrando la atención en aspectos diferentes como:

    • La estabilidad-inestabilidad de la posición: pies más o menos separados, orientación de la punta de los dedos de los pies, grado de flexión de las rodillas, mayor o menor apertura de la pelvis, grado de inclinación del tronco... etc.
    • Las sensaciones gratas-ingratas. Centrar la atención en las sensaciones derivadas de la ejecución del movimiento o secuencia tratando de disminuir las sensaciones desagradables mediante ligeras variaciones: flexionar menos las rodillas, abrir un poco más la cadera... etc.
    • La transmisión de la energía por diversos segmentos corporales. Al realizar un mismo movimiento o secuencia tratar de visualizar el flujo de la energía interna por las diferentes partes del cuerpo, aprendiendo a localizarla y concentrarla en el momento preciso en la zona apropiada para conseguir una técnica más eficiente.
    • La coordinación entre la respiración (inspiración-espiración) y el movimientos. Aprender cuando inspirar y espirar al ejecutar un mismo movimiento o secuencia; comprobar cómo influye la respiración en la técnica motriz realizada,... etc.
    • La velocidad de ejecución (rapidez-lentitud). Practicar un mismo movimiento o secuencia a velocidades diversas, para encontrar la expresión motriz que mejor se ajusta a la técnica defensiva empleada. No todo movimiento debe realizarse lentamente. Esto es falso. Hay que realizarlo a la velocidad justa en función del tipo de técnica.
    • Su aplicación marcial. Para ejecutar correctamente un mismo movimiento o secuencia es necesario comprender su aplicación marcial como técnica de ataque o defensa. De lo contrario, el movimiento estará vacío o ausente de sentido y significado.
    • La capacidad para actuar sin actuar, simplemente dejándose llevar sin poner voluntad ni intención en la ejecución motriz, dejando que surja espontáneamente.


Esta lista de propuestas no está cerrada. Ahora te toca a tí seguir ampliándola. Además, sería muy interesante que establecieras un orden de progresión a la hora de centrar la atención en unos u otros aspectos.

A través de este artículo he pretendido darte a conocer la importancia del método de repetición en los procesos de enseñanza-aprendizaje aplicados al tai chi, sus ventajas e inconveniente y aportar algunas ideas para tratar de aminorar o disminuir el problema del aburrimiento y el hastío al tener que repetir un mismo movimiento o secuencia.

Un saludo y recuerda: “nos seguirmos la pista”.


jueves, 17 de septiembre de 2009

Practicar Tai Chi ¿Cansa?




Buena pregunta, ¿no crees?; aunque quizás quedaría mejor formulada asï: La práctica del tai chi ¿debería cansar? Desde ya lo anticipo, la respuesta no es tan evidente.

Recientemente he leído varias páginas web donde clasifican al tai chi chuan como una actividad “sin sudor”. Esta clasificación conlleva la siguiente idea: “el tai chi es una actividad para el relax, la serenidad y la meditación”. Sólo desde este enfoque, desde este particular punto de vista, el tai chi puede verse como una actividad que no provoca fatiga ni sudor.

Ahora bien, todo practicante de tai chi sabe, por experiencia, que practicar tai chi cansa y produce fatiga. Más allá de la aparente suavidad y lentitud de los movimientos realizados, el tai chi genera tensión a nivel muscular y tendinoso. Otros argumentan que el sudor y la fatiga generados por la práctica del tai chi se derivan del trabajo interno, es decir, de la puesta en juego de “la energía interna”. Dejémoslo ahí, por el momento.

Algunos grandes maestros de tai chi defienden la idea que hay que abandonar la práctica del tai chi en el momento justo de empezar a sudar. Según ellos, el sudor conlleva pérdida de energía y esto no conviene.

Otros, en cambio, dicen que sin sudor la práctica es un fracaso. El sudor es garantía del buen entrenamiento, síntoma del aumento de la energía interna y del flujo de ésta por los diferentes segmentos corporales. Entienden que un nivel bajo de energía interna o la obstaculización de la energía en determinadas zonas del cuerpo es sintomático de enfermedad.

Así las cosas, entonces a la hora de practicar tai chi ¿es conveniente sudar y cansarse o no? Ya anticipé al principio que la respuesta no era tan evidente.

En base a mi experiencia y siempre desde mi propio punto de vista puedo decir que con los años de práctica he notado que el grado de fatiga y sudoración generado ha ido disminuyendo progresivamente. Al principio, cuando comenzaba a dar mis primeros pasos en el tai chi, sudaba copiosamente y me fatiga mucho. No era una fatiga cardiovascular, como la del que se va a correr al parque que acaba por faltarle el aire, no. Era una fatiga muscular, especialmente localizada en las piernas debido a la constante flexión de las rodillas. De hecho, las agujetas en los muslos estaban garantizadas al día siguiente del entrenamiento. Ahora, sin embargo, tras varios años practicando, me canso y sudo menos. Pero ¿por qué?

El mejor conocimiento de mi propio cuerpo, el mayor dominio de las técnicas y movimientos y una mayor sensibilidad para sentir la energía interna favorecen que regule mucho mejor que al principio el esfuerzo realizado. Esto conlleva un menor grado de cansancio y de sudor durante la práctica. Es más, hoy por hoy, entiendo que una buena práctica no tiene porqué ser fatigante ni tiene porqué generar sudor en exceso.

En conclusión, y más allá de las condiciones atmosféricas (que haga calor o frío, de la época del año, verano o invierno) fatigarse y sudar copiasamente es normal para las personas que comienzan en este mundo del tai chi, ya que son incapaces de ajustar y regular el esfuerzo realizado todavía. La experiencia, el dominio de las técnicas y una mayor sensibilidad para sentir la energía interna favorecen una disminución de la fatiga y el sudor.

martes, 15 de septiembre de 2009

La Soledad del Practicante de Tai Chi.




El tai chi es un arte que se puede practicar en grupo, por parejas e individualmente. Mas cada uno de los practicantes de tai chi tiene sus propios deseos, metas y anhelos al respecto. Unos practican para aquietar su mente, otros para conocerse mejor, aquel para aprender a defenderse y este otro para conservar la salud.

La práctica continuada y sistemática del tai chi trae mejoras y progresos a nivel físico y motor, a nivel emocional y mental, pero también a nivel espiritual y transcendental. Esta mejora se da a nivel interno, en cada uno de nosotros y va a depender en gran medida, no ya de estar bien dirigidos por un buen maestro/a de tai chi, sino del propio esfuerzo, empeño e interés puestos en la tarea. Un maestro/a tiene tan sólo una misión: “enseñarnos el camino”, pero somos nosotros los que tenemos que recorrerlo; y en esto nadie puede sustituirnos.

Así las cosas, un practicante de tai chi comprometido con su práctica entrena más allá del horario establecido en el gimnasio al que asiste. No se resigna a ir una hora y media lo martes y jueves, por ejemplo. Entrena, digamos, también fuera de horas. Va al parque a practicar, busca información sobre tai chi, estudia y analiza vídeos por su cuenta, y practica, practica y practica.

Gran parte de esta práctica, más allá del horario del gimnasio, la hace en soledad, sin nadie que le acompañe. Esta situación si bien puede ser muy motivadora (al pensar “estoy haciendo algo que los demás no hacen” y me pone en ventaja sobre ellos) también puede originar dudas e inseguridades y el consiguiente abandono de la práctica (¿dónde voy yo?, ¿si practico solo, me aburro?...). Yo, que llevo varios años practicando solo, he pasado por esto y sé que estas cosas pasan.

Me gustaría dejar claro, que puesto a elegir, prefiero entrenar acompañado; pero esto no siempre es posible. Dado que cada uno tiene su vida, sus quehaceres y obligaciones. Así que, aunque no queramos, si estamos comprometidos con la consecución de nuestras metas en tai chi, nos veremos obligados a practicar sin compañía, en soledad. Es lo que hay.

Mas nadie piense que entrenar solo me supone una carga, un castigo o una tortura. Al revés, me ofrece una serie de ventajas muy interesantes:
  • Voy a entrenar cuando puedo y cuando quiero, sin depender de los demás.
  • Me permite centrarme en la tarea mucho más que si voy acompañado, (el número de estímulos dispersores: comentarios, risas, y charlas paralelas a la práctica del tai chi se reducen a cero).
  • Planifico las actividades conforme a mi propio criterio y no conforme al de otros. Nadie me impone, salvo yo mismo, lo que voy a hacer.
  • Lo mejor de entrenar solo es que pasado el tiempo te das cuenta que eres capaz de hacer muchas cosas por tí mismo sin depender tanto de los demás.
  • Y, por supuesto, esta mayor dedicación a la práctica del tai chi trae consigo una disminución del tiempo en la obtención de resultados positivos.

Conclusión, “el que algo quiere, algo le cuesta”. Si tu deseo es mejorar tu nivel de tai chi, no te queda más remedio que practicar más allá del horario establecido. Si puedes hacerlo acompañado, mejor; pero esto no siempre es posible. Así que, aún sin quererlo, tendrás que practicar muchas veces solo. Míralo por el lado bueno y aprovecha las ventajas que esto tiene.

Un fuerte abrazo y recuerda: “nos seguimos la pista”.


sábado, 12 de septiembre de 2009

Tai Chi Dreams.



(El entrenamiento de tai chi no sólo se lleva a cabo mientras estamos despiertos, también cuando estamos dormidos).


En ocasiones, sueño que practico tai chi. De un tiempo a esta parte, lo hago con más frecuencia o, al menos, eso es lo que me parece. Las sensaciones son tan reales y placenteras que el sueño está en las antípodas de ser una pesadilla. A algunos les parecerá obsesión; aunque a mí no me lo parece, en absoluto.

En los sueños, hay algo que me llama poderosamente la atención. Las sensaciones son más acentuadas, siento lo mismo que cuando practico tai chi, pero multiplicado por tres. Esto me da qué pensar. Verás, en mi opinión, gran parte de esas sensaciones acentuadas se deben al deseo que tengo de sentir más claramente lo que siento cuando practico en la realidad. De alguna manera, mi voluntad por mejorar esas sensaciones se proyectan en mis sueños.

Claro, os preguntaréis qué es lo que siento, cuáles son esas sensaciones. Os lo explico. Uno de mis sueños es que al ejercitarme practicando tai chi es como si el aire que me rodeara fuese más espeso, con la densidad del agua o de un gel de baño. De esta forma, cada pequeño movimiento de los brazos o de las piernas lo percibo con mucha más nitidez que en la realidad debido a la resistencia del agua en cada gesto realizado. Imagínate sumergido totalmente en el agua practicando tai chi sin temor a asfixiarte (es tan sólo un sueño y en los sueños todo vale), pues eso es lo que siento.

Esto me lleva a pensar que el entrenamiento de tai chi no sólo se lleva a cabo mientras estamos despiertos, también cuando estamos dormidos.

Una de las ventajas de soñar que practico tai chi es que puedo verme a mi mismo practicando desde diversas perspectivas. Y no sólo eso, sino que también puedo hacerlo a la vez; esto es puedo verme desde fuera y, a la vez, sentir en primera persona las sensaciones antes mencionadas. Claro, esto es muy interesante, porque me ayuda a darme cuenta de aspectos que no puedo percibir despierto.

También he notado, y esto ya lo comenté de pasada en alguna de mis entradas ya publicadas, que sueño que practico tai chi con más frecuencia e intensidad durante un periodo de inactividad. Por ejemplo, al caer enfermo o, como ha pasado recientemente, al dejar la práctica de lado durante unos días al haber estado de vacaciones recientemente.

Algo en mi interior me lleva a pensar que, en el futuro, este deseo de sentir multiplicado por tres las sensaciones derivadas de practicar tai chi se hará realidad. Esto no es descabellado imaginarlo. Si estas sensaciones no han hecho más que crecer desde que comencé años atrás a practicarlo hasta la fecha, entonces cabe pensar que este proceso no se estancará y que seguirá incrementándose con la práctica en el futuro.

Un saludo y recuerda: "nos seguimos la pista".


jueves, 10 de septiembre de 2009

El Poder de la Energía en el Tai Chi: Vídeos.


Ya todos sabéis que el tai chi es igual a "trabajo con la energía", tanto para conservarla, como para desarrollarla y equilibrarla. Para ello, se realizan toda una serie de ejercicios y actividades diversas.

Bien, a continuación te presento dos vídeos. En el primero, un monje budista y maestro de tai chi hace una exhibición para tratar de dejar claro hasta dónde podemos llegar con el entrenamiento. En el segundo vídeo, un venerable anciano expone ante la mirada atónica de los viandantes su dominio en la peyección del qi (energía). Te invito a observarlos detenidamente para, después, plantearte una cuestión al respecto. Pero primero, observa.


 
 
 
 
 
Y La cuestión es: ¿Crees que los participantes en esta exhibición están sobreactuando? o, por el contrario, ¿Crees que la reacción qué tienen al recibir "las descargas" hijo del maestro reales?  
 
La verdad, yo no sé qué pensar. A priori, pienso que están sobreactuando, pero quizás no sea más que una forma de verlo limitada y reducida a mis propios prejuicios, experiencias y limitaciones. Yo soy desde luego incapaz de ejercer este tipo de efecto sobre alguien, pero es que tampoco conozco a nadie capaz de realizarlo. ¡Ojo! no digo que no sea posible, igual es cierto, pero en principio me parece una exageración con más efectos especiales que es una película de ciencia ficción.

Espero tu opinión. Un abrazo y... nos seguimos la pista.


domingo, 6 de septiembre de 2009

¿Qué es la Meditación? Vídeo.


¿Qué es la meditación? Observa el siguiente vídeo y lo sabrás.




Espectacular, ¿a que sí? Yo cuando lo descubrí en este blog Άδειος χώρος ("El Silencio Vacío", en griego) quedé gratamente impresionado. Un fuerte abrazo y recuerda que "nos seguimos la pista".


sábado, 5 de septiembre de 2009

Tai Chi y Caligrafía.



(Shifu Jianye Jiang)


A lo largo del presente artículo, pretendo dar respuesta a estas tres preguntas:
  • 1.) ¿Qué tienen en común la caligrafía y el tai chi?
  • 2.) Un experto practicante de tai chi ¿puede ser también un experto maestro de caligrafía?
  • 3.) ¿Sería oportuno utilizar actividades de caligrafía en las sesiones de tai chi?, ¿cómo podríamos hacerlo?

En una de mis entradas, la titulada: “El Tai Chi en la Vida Cotidiana”, expuse que cualquier actividad que llevemos a cabo diariamente puede favorecer nuestro tai chi siempre que se realice con la actitud y intención correcta. Desde lavar los platos hasta fregar los suelos pueden ayudarnos a mejorar nuestro nivel de práctica.

Mas déjame hacer un inciso. No es que las labores desempeñadas en nuestra vida cotidiana tengan que servir para mejorar nuestro tai chi, no. Más bien, lo entiendo al revés, es la práctica del tai chi la que debe ayudarnos a desenvolvernos mejor en las labores desempeñadas habitualmente. ¿Me explico?

Tras este paréntesis, sigo. No es nueva la unión entre caligrafía y tai chi. Por ejemplo, en las películas de artes marciales ambientadas en la ancestral China, del estilo “Tigre y Dragón”, podemos llegar a ver algunas escenas donde resulta que un gran maestro en el manejo del arte de la espada es también un experto calígrafo. El dominio del pincel parece ir ligado al dominio en el manejo de la espada.

Esta unión no es descabellada. Ya que ambas actividades (tai chi y caligrafía) comparten muchas semejanzas desde el punto de vista motórico, es decir, de los movimientos.
    "Los practicantes de artes marciales y los calígrafos encuentran similitudes en los orígenes de la caligrafía y la practica de la espada. Para un calígrafo el Tai Chi con espada (o Tai Chi Jian) es una fuente de inspiración, pues se asemeja a una especie de danza caligráfica, mientras que para un maestro de artes marciales, la caligrafía equivale a la destreza de la espada reflejada sobre el papel. El Tai Chi Jian, es sutil, preciso, suave y armónico. La caligrafía recoge sobre el papel su reflejo. El arte de la espada cultiva la energía (qi) y afina el espíritu del practicante. Se dice que la caligrafía y el arte de la espada se comunican en lo técnico, estético y espiritual y se asimilan mutuamente” (fuente: El Tai Chi Xin Yi. “Caligrafía China”).




SEMEJANZAS ENTRE EL TAI CHI Y LA CALIGRAFIA.
  • La manera cómo agarramos el pincel, la presión que ejercemos sobre el papel, los trazos enlazados en las grafías, la necesidad de recargar el pincel cuando nos quedamos sin tinta son muy similares a la manera en que agarramos la espada de tai chi y ligamos unos movimientos con otros.
  • En el tai chi, el cuerpo del practicante es como un pincel pintando el espacio con movimientos delicados y sutiles.
  • Curiosamente, intención y la voluntad en la ejecución de los trazos es inversamente proporcional a la calidad de la grafía. En caligrafía como en el tai chi los movimientos deben surgir libre y espontáneamente, sin tensión, dejando surgir la energía del interior hasta la mano y los dedos delicadamente para expresarse en forma de letra.
  • A través de la practica del tai chi y de la caligrafía se obtiene un alto grado de concentración y relajación.
  • Ambas actividades fomentan el gusto por la belleza, la armonía y el equilibrio en el resultado final obtenido (sea este una texto escrito o una forma de tai chi).
  • Pero, además, la caligrafía presenta una ventaja sobre el tai chi y es que vemos inmediatamente los resultados expresados sobre el papel, pudiendo valorar lo que salió bien y lo que sería necesario corregir.



Pero ¿en qué consiste la caligrafía china? “La caligrafía china es el arte de la tinta china y tiene mas de dos mil años de historia, basado en la escritura de esta lengua ancestral. La belleza de los caracteres chinos muestra la energía interior del calígrafo, el chi, que fluye a través del movimiento del pincel, el gesto de la mano, la forma del trazo y la tinta. Es un camino estético, técnico, filosófico y espiritual” (fuente: El Tai Chi Xin Yi. “Caligrafía China”).




El arte de la caligrafía se practica en diversas modalidades:
  • Tradicionalmente, sobre hojas de diverso tamaño. Para llevar a cabo esta actividad es necesario el siguiente material: pincel (tamaños variados), pintura o tinta y papel (de arroz).





  • Actualmente, no es difícil encontrar en diversos lugares de las principales ciudades de China, como Pekin (Beijing, le llaman ahora) personas que escriben sobre otras superficies, por ejemplo sobre el suelo. Para ello, se necesita una brocha más grande y un cubo de agua.




  • Otra opción muy interesante, incluso más artística, es pintar, crear cuadros más o menos simples y esquemáticos que representen desde paisajes hasta animales variados.




Bueno, vale. Me has convencido. La práctica de la caligrafía parece una actividad interesante que puede contribuir a aumentar nuestro nivel de tai chi. Pero me preocupa un detalle: NO SÉ CHINO, ¿cómo voy a practicar caligrafía china si no se ni una palabra de chino? Tranquilo. Basta con que sepas escribir. Para practicar caligrafía no es una condición necesaria saber escribir en chino. Funciona igual de bien si en vez de chino escribes en tu lengua. De hecho, lo importante es “cómo” escribes, no en qué lengua o idioma escribes.




Bien, bien. Ahora ya respiro más tranquilo. Pero ¿cómo puedo integrar la caligrafía en mis clases de tai chi?
  • Habla a los demás de las semejanzas entre el tai chi y la caligrafía.
  • Haz hincapié en las bondades y beneficios que la práctica de la caligrafía conllevan tanto a nivel mental (concentración, relajación) como en la mejora del tai chi.
  • No te compliques. Busca el material más básico para empezar a practicar caligrafía. Unos pinceles, unos frasquitos de tinta (también pueden servir acuarelas de diversos colores) y cartulinas grandes bastan. Si quieres dejar boquiabiertos a los biandantes, puedes practicar en la calle, sobre una de las aceras de una plaza, por ejemplo.




  • Comienza escribiendo letras sueltas: a, b, c, d..., después, trata de escribir palabras cortas (coche, nube,...) para seguir con palabras más largas y compuestas (teléfono, sacacorchos,...), finalmente, acaba con oraciones completas (“todo tiene un principio y un final”, “no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”, etc).
  • Al escribir, emplea la energía justa para agarrar el pincel, procurando no agarrarlo con demasiada fuerza; deja que el pincel se deslice sobre la superficie suavemente, no apretes demasiado; procura enlazar unas letras con otras para que haya continuidad; aprende a escribir y respirar a la vez. En tai chi como en caligrafía hemos de coordinar la respiración con los movimientos ejecutados.
  • Finalmente, haz una pequeña exposición con los resultados obtenidos, para que los demás vean lo que hemos hecho y para poder comparar nuestro trabajo con el de otros, enriqueciéndonos mutuamente.



(Inscripción en un libro del calígrafo neerlandés, Evert van Dijk)


La finalidad del presente artículo ha sido abrir una puerta para mostrarte la aplicación de la caligrafía al tai chi. La caligrafía es una herramienta interesante y muy completa que, bien practicada, contribuye a reforzar y favorecer tu nivel de tai chi. Aporta variedad y rompe la monotonía.


VÍDEOS.
Caligrafía sobre papel.



Caligrafía sobre el suelo.



Un fuerte abrazo y recuerda que nos seguimos la pista.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

Esbozos de Tai Chi.


Observa esta bonita imagen.



("Cute Old Guy Tai Chi", imagen de Becca Tenshi)


¿Qué ves? Exacto. Con tan sólo unas cuantas líneas, unas sombras situadas en el lugar adecuado y un poquito de color, el autor de esta pintura ha sabido plasmar una imagen bastante clara de lo que quería.

Pues así, como el pintor, yo, querido lector/a, pretendo a través de cada una de las entradas de este blog, simplemente utilizando unas cuantas líneas, unas pocas imágenes y vídeos, ofrecerte una idea de lo que es el tai chi. Si lo consigo o no, eso está en tu mano. Tú dirás. Yo lo hago lo mejor que puedo.

Recibe un fuerte abrazo, y hasta la próxima.

martes, 1 de septiembre de 2009

Tai Chi Tenis (Tai Chi Bailong Ball): Vídeos.

Y como lo prometido es deuda, aquí os presento una serie de vídeos relativos al tai-chi-tenis para que os hagáis una idea más completa y más concreta de lo que es esta actividad. Los he ordenado de la siguiente forma:
  • Práctica individual.
    • Con una raqueta.
    • Con dos raquetas.
  • Práctica por parejas.
    • Con pelota.
    • Con huevos (para hacerlo más emocionante).
  • Práctica en pequeño grupo.
  • Vídeos didácticos.


VÍDEO INDIVIDUAL.
VÍDEO 1 (con una sola raqueta).


VÍDEO 2 (con 2 raquetas).


VÍDEO POR PAREJAS.
VÍDEO 1.


VÍDEO 2 (con huevos).


EN PEQUEÑO GRUPO.
VÍDEO 3 (muy similar al tenis, demostración).


COLECCIÓN DE VÍDEOS DIDÁCTICOS (taiji rouliqiu).
En Youtube podéis encontrar una colección de 12 vídeos dedicados a la enseñanza de los primeros pasos de tai chi bailong ball. A modo de muestra, os ofrezco el vídeo 2 de la colección para que os hagáis una idea de su contenido. Las explicaciones están en chino, pero simplemente con observar atentamente las imágenes podréis aprender bastantes cosillas. Si os interesa, sólo tenéis que buscar el resto en Youtube poniendo en vuestro buscador (Google, Youtube...) lo siguiente: "Taiji Rouliqiu instructional video part 2" y cambiando el número "2" (en este caso) por otro del 1 al 12.



No más vídeos, tampoco se trata de cansaros. En Youtube hay bastantes vídeos; logícamente unos son mejores que otros. En vuestra mano está seguir buscando más si os interesa el tema. Esta entrada no tiene más meta que la de daros a conocer una modalidad de tai chi diferente y, espero, que muy interesante para todos vosotros.