(Mucho por aprender).
Lo ideal, desde mi punto de vista, es el autoaprendizaje guiado, de vez en cuando, por la sabia mano de un maestro/a.
El encuentro maestro-alumno es clave para corregir lo que se hace mal y seguir avanzando. Pero también lo es el trabajo personal del alumno/a, el poner en práctica lo que el maestro/a nos dijo y aplicarnos el cuento entrenando para mejorar.
Este estilo de enseñanza es muy inglés. Allí, los maestros/as son guías, orientadores, te dicen lo que debes hacer para aprender, pero la responsabilidad final es del alumno/a.
No es necesaria la presencia día tras día del maestro/a. De verdad que no. Tan sólo el encuentro sistemático cada cierto tiempo.
Además, no todas las personas tienen la suerte de poder asistir regularmente a un gimnasio para aprender tai chi, ya sea por motivos:
_económicos (los gimnasios, sobre todo algunos, tienen precios prohibitivos),
_de distancia física (no todos los gimnasios ofrecen tai chi, y los que lo ofrecen pueden estar ubicados lejos del propio lugar de residencia, especialmente si se vive en una zona rural),
_de ideosincrasia (no se comparte la manera de hacer y actuar del maestro/a), etc.
Ya lo he ido comentando en sucesivas entradas pasadas. El autoaprendizaje en el tai chi es posible sólo si se tiene, previamente, una buena base adquirida; de lo contrario es muy complicado. El tai chi es demasiado sutil para aprenderlo por cuenta propia y sin experiencia. Y esto lo sé no porque lo haya leído en un libro o me lo haya dicho alguien, lo sé por experiencia, en primera persona
Estoy convencido de que somos capaces de hacer muchas más cosas de las que creemos a priori. Lo que pasa es que estamos mal acostumbrados a recibir siempre la ayuda de los demás. Uno/a mismo/a puede llegar a hacer cosas extraordinarias. Pero claro, hace falta fe en uno/a mismo/a y en sus propias posibilidades o, tal vez, no tener más remedio que arreglárselas por su cuenta.
Hace falta empeño, voluntad, tesón y ganas de saber más. Con una motivación hercúlea se puede llegar lejos, muy lejos. Plenamente convencidos seguir adelante es fácil. Hoy en día, disponemos de información muy abundante por doquier. Sobre tai chi también. Libros, vídeos, revistas, internet...son una fuente de información nada despreciable.
La información sobre tai chi está ahí. Sólo hace falta que vayas y la cojas. Después, analízala, despacio, paso a paso y sácale el máximo provecho. Ponlo en práctica y sigue avanzando.
Si tienes la oportunidad de compartir lo que sabes con alguien, mejor. El aprendizaje mutuo es capital. El intercambio de opiniones y pareceres, de experiencias es muy enriquecedor. Pero, claro, no todos tenemos esa suerte de tener alguien cerca, al lado, que comparta el mismo interés por el tai chi.
Toma mi mano, agárrate a ella, a través de este blog podremos seguir aprendiendo juntos. Escribe tus comentarios, haz sugerencias y propuestas, comparte tus ideas con los demás. Juntos podremos seguir avanzando en este maravilloso mundo del tai chi.
Recibid un afectuoso saludo...Y nos seguimos leyendo.