Para practicar el empuje de manos se necesita tener un compañero/a.
Consiste en pegar las manos y los antebrazos en los del compañero/a (y a la inversa) para tratar de poner en práctica algunos de los principios de acción del tai chi (yin-yang):
- adherirse al adversario,
- sentir la fuerza del adversario,
- sentir cuándo está fuerte y equilibrado y cuando no lo está,
- aprender a ceder cuando el otro empuja,
- aprender a empujar cuando el otro cede,
- para, finalmente, desequilibrar al adversario y vencerlo.
- De posiciones estáticas a dinámicas. Es decir, primero se practica con los pies quietos y frente al compañero/a para, después, realizarlo en movimiento y cambiando de dirección constantemente: avanzando y retrocediendo, hacia la derecha e izquierda, arriba y abajo, incluso girando.
- De acciones previamente establecidas y repetitivas a movimientos improvisados. Primero se realiza de manera reiterativa un movimiento sencillo, posteriormente, pueden trabajarse la combinación de dos movimientos, de tres, etc, para finalmente, acabar practicando tui-shou improvisando movimientos.
- De ejecuciones más o menos ralentizadas y lentas a movimientos ejecutados a mayor velocidad.
- Practicar tui-shou con diferentes compañeros/as. Sentirás la diferencia entre unos y otros. Generalmente, mientras las mujeres son más sensibles, más flexibles (ceden mejor) y ejercen menos fuerza que los hombres, los varones tendemos a realizarlo de forma más agresiva y vigorosa, con más fuerza.
- La fuerza no debe realizarse con los brazos, porque entonces nos cansaremos enseguida y nos empezarán a doler al poco rato. La energía debe originarse desde la cintura, desde el tronco y pasar de aquí a los brazos y manos. Para ello, los pies y piernas deben estar firmemente asentados en el piso, en el suelo. Si lo haces así, la fatiga se domora y aparecerá más tarde.
- Ten en cuenta que cuanto más bajo esté tu centro de gravedad (la cintura muy baja) y cuanto más amplia sea tu base de sustentación (pies abiertos y separados) más estable será tu posición y más difícil será desequilibrarte.
- Para ceder ante el empuje del compañero/a, no solo muevas el brazo, cede con todo el cuerpo, con las piernas y con el tronco también. Del mismo modo, cuando empujes, hazlo con todo el cuerpo, no solo con los brazos y las manos; eso sí, empuja solo hasta límite en que sientas que si sigues más allá perderás el equilibrio.
- Usa la cintura y el tronco para ceder. Cuanto más consigas relajarlos, mejor. No seas rígido como un tronco, sé flexible como una caña de bambú (“Be water, my friend” decía Bruce Lee).
- Practica con el lado derecho e izquierdo del cuerpo. Normalmente, tendemos a practicar con nuestro lado más dominante (generalmente, el derecho), pero esto es un error; hay que practicar con ambos lados, aunque nos cueste.



