El tai chi como sistema de meditación en movimiento contribuye a crear en el practicante una forma alternativa de ver y percibir la realidad circundante. Alcanzado el estado de conciencia adecuado se aprende a ver y a oír no sólo con los ojos y los oídos, sino también con todo el cuerpo. Practicar tai chi nos despierta, nos abre y nos vuelve más receptivos, más sensibles. Aprendemos a ver con las manos y, por ende, con todo el cuerpo. Sentimos más y mejor. conectamos con nuestro interior, pero también con nuestro exterior. Lo que antes nos pasaba desapercibido, ahora lo vemos nítidamente. “¿Cómo es posible que no me hubiera dado cuenta antes de esto?” nos decimos sorprendidos para nosotros mismos.
Los pies bailan sobre el suelo y nuestro corazón canta de alegría, nuestras manos acarician el viento y nuestros ojos se deleitan en la nada. Empujados por unas manos invisibles nos dejamos llevar al ritmo del silencio, sin más pretensión que la de disfrutar del momento. Cambiando de dirección, avanzando y retrocediendo, nuestro alma se acuna y duerme, tremenda paz, sosiego. Desde el canto de los pájaro al cri-crí del grillo, pasando por el color de las nubes y el vaivén del trigo mecido por el viento, todo lo percibimos. Es un estado de gozoso bienestar, de puro esparcimiento. Difuminada nuestro alma en el contexto nos contempla en movimiento, desde otro estrato, desde otro estamento. Y seguimos, sin parar, lentamente, al ritmo de la hormiga, despacito, sin prisa y con sosiego. Si corre, que corra el tiempo. Sin prisa, sin reloj, sin tiempo. Como la la brisa montada a lomos de una hoja seca por el suelo.
Anímate a practicar tai chi, date una oportunidad. Seguro que te lo mereces.

8 comentarios:
Me has convencido (aunque soy muy patoso...).
Un abrazo.
JORDI, me alegro ;-)
Otro abrazo, amigo.
Lograr esa sincronización entre cuerpo-mente, ha de ser un autentico éxito... Y lo que es todo un éxito, es que sepamos extraer poesía de cuanto hacemos, o, pensamos... Es algo así como doblegar nuestros actos a la dulce expresión del pensamiento, y por extensión la palabra.
¿Sabés? me estas devolviendo la curiosidad que un día tuve por el Tai Chi, me parece que voy a ponerme a buscar algún lugar donde poderlo practicar ;)
Un abrazo enorme, José Antonio.
MARGOT, "nunca es tarde sin la dicha es buena". Siempre estamos a tiempo de casi todo. Cada día es una nueva oportunidad que se nos brinda a cambio de nada. ¿Aprender tai chi? ¿Por qué no? Pero lo mismo da retomar las clases de tai chi que aprender a cantar o a bailar. La vida hay que celebrarla siempre. Cada uno debe buscar la forma que más le agrade. Yo elegí hacer tai chi.
Margot, tu última entra, como todas las anteriores, magnífica. Escribes con el corazón en la mano. Me gusta leerte. Un fuerte y cariñoso abrazo.
me gustaria saber sin tanta poesia ,que herramientas utilizas,de las que te propociana el taichi(para la conexion cuerpo-mente)
JOSÉ FERNÁNDEZ, a lo largo de las más de 170 entradas de este blog he ido escribiendo sobre diferentes aspectos del tai chi. Las más de 170 entradas dan para hablar sobre muchos y diversos temas. Por supuesto, la poesía también tiene lugar.
Esta entrada es poesía, y no tiene más interés que la de expresar algunas de las maravillosas sensaciones que experimento al practicar tai chi. ¿Sí?
Ahora bien, me preguntas: ¿Qué heraamientas utilizo para conseguir la conxión cuerpo-mente? Bueno, no sólo se trata de conectar cuerpo-mente, también cuerpo-mente-entorno. Las herramientos son básicamente las siguientes:
*Ejercicios de chi-kung y meditación de pie y sentado.
*Mucha práctica de las formas.
*Los años de práctica consiguen hacerte más sensible y receptivo, más abierto a las sensaciones corporales y externas (procedentes del exterior), además de consiguir adquirir un nivel de conciencia más amplio.
Un fuerte abraz, José.
hola de nuevo Jose Antonio,quisiera volver sobre este tema ,ya que lo considero importante,porque cuando se habla de poesia en el Taichi muchos/as interpretan cosas sobrenaturales y otros suedaneos,que por supuesto,no se dan en el Taichi.No discuto que tengas ciertas sensaciones derivadas de la practica pero por lo que he leido en tu blog es imposible que sean por la practica del Taichi.Entiende esta critica como constructiva ,no pretendo nada mas.
Me dices que practicas chi-kung y meditación de pie y sentado y
*Mucha práctica de las formas,eso esta bien ,pero necesitas de la herramienta mas importante del tai chi ,si la cual no existe lo que tu llamas poesia y por supuesto no existe Taichi "el Tui Shou",es decir necesitas de la forma y su funcion para poder decir que haces Taichi.Muchos se pasan la vida creyendo que han hecho Taichi y un buendia se dan cuenta que han hecho otra cosa que no tiene por que ser nada malo pero no es Taichi.Saludos Jose
JOSÉ FERNÁNDEZ, a ver, si hay alguien que defiende el tai chi como un arte marcial, ese soy yo. Mira, lo que no puede ser es que juzgues todo este blog por una sola entrada. Me recomiendas la práctica del tui shou (empuje de manos) como si yo no le diera importancia alguna. Error. Es muy importante; de hecho si buscas en este blog, encontrarás algún que otro artículo y vídeo sobre este aspecto del tai chi.
Me preguntabas en tu anterior comentario ¿Qué herramientas utilizaba para conseguir la unión cuerpo-mente? Y, desde mi experiencia personal, te dije que eran fundamentalmente las siguientes:
*Meditación de pie y sentada.
*Ejercicios de chi kung o qigong.
*Y mucha práctica de las formas.
¿Por qué no cité en el tui shou? Porque a mi manera de ver, el empuje de manos te va a aportar más beneficios a nivel marcial, de defensa personal, que de conexión cuerpo-mente.
Así las cosas y esperando haberte aclarado un poco más mi postura al respecto, te agradezco mucho tu comentario. Recibe un fuerte abrazo y ¡Buena práctica!
Publicar un comentario en la entrada
¿Qué te ha parecido?
Anímate y expresa tu opinión sobre este artículo.