En esta entrada sé que me la juego. Muchos de los lectores más o menos fijos de este blog que practican tai chi y otros ocasionales seguro que no van a compartir ni a estar de acuerdo con la idea que voy a exponer a continuación. Pero déjenme recordarles tan sólo una cosa: este blog es un blog personal, elaborado por un autor, yo mismo, donde trato de exponer mi manera de entender y concebir el tai chi chuan. En absoluto pretendo ser dogmático ni sentar cátedra; todo lo contrario.
En entradas anteriores he ido dejando entrever mi manera de entender el tai chi. La creatividad, la imaginación y la elaboración personal son principios básicos de “Mi Tai Chi”. Pues bien, con el término “Tai Chi Free Style” pretendo hacer alusión a aquel estilo de tai chi que, basado en uno o varios estilos de tai chi, va un poco más allá aportando algo nuevo: desde nuevas técnicas de ataque-defensa a secuencias diferentes a las tradicionales de un estilo concreto. Por tanto, supone una dosis importante de creatividad y de elaboración personal.
Justo en la entrada anterior a esta, en la titulada: “¿El Tai Chi se Olvida?, dije que tras un periodo largo de abstinencia en la práctica del tai chi, se olvidan todas las formas o secuencias de movimientos, pero que “algo quedaba”. En comentarios de esa misma entrada, utilizaba una metáfora: nuestra memoria cinestésica funciona como un árbol de hoja caduca, puede perder sus hojas en otoño, pero conserva las ramas. Y es cierto, a pesar de pasar el tiempo, el cuerpo no olvida los movimientos básicos. La esencia permanece.
Esta esencia nos permitirá, aun sin pasar por el gimnasio, reconstruir nuestra propia forma de practicar tai chi, si la base es lo suficientemente sólida. Si se practicó tai chi durante largo tiempo y, después, por diversas razones se dejó de practicar, aún se conserva lo básico y necesario para poder crear y elaborar nuestro propio estilo. Sólo hace falta echarle ganas, demostrar interés, entrenamiento y mucha creatividad. Os aseguro que funciona.
Quizás, para alguno de vosotros esto no sea justificable y argumenten que para saber tai chi correctamente sea necesario, imprescindible, asistir a clases de la mano de un maestro. Pero yo sostengo la idea siguiente: El resultado de practicar “tai chi free style” puede ser mucho más gratificante que aprenderlo en un gimnasio. ¿Por qué? Porque el resultado final se adecúa y ajusta perfectamente a la propia manera de entenderlo, tiene el sello personal y es el fruto de nuestra propia labor de indagación, creatividad y espontaneidad.
Por eso, os animo a todos aquellos que abandonasteis el gimnasio hace tiempo a retomar la práctica del tai chi. No valen escusas del tipo: Es que el gimnasio me pilla lejos de casa, no tengo tiempo para practicarlo,... etc. Si practicaste tai chi en el pasado durante, al menos, pongamos unos tres o cuatro años, entonces cuentas ya con la experiencia suficiente para crear tu propio tai chi. Tan sólo necesitas echarle un poquito de ganas y mucha creatividad. Adelante.
Un abrazo a todos y a todas. Y desde ya pido perdón a todos aquellos que vean en “el tai chi free style” una aberración o un sucedáneo indigno; pero esto es lo que pienso y creo.























